Se los juro!! No me he vuelto loco!!!

feliz-300x225Hace dos años y medio he venido experimentando una especie de “evolución” interna, que me ha hecho llegar digamos… a un “lugar” feliz.  Éste sitio, es el resultado de desbloquear unas corazas absurdas que inconscientemente llevamos por dentro y que nos impiden conectar con nuestra esencia.  Algunos lo suelen  llamar energía, alma, inspiración, gusanito de la felicidad y vayan ustedes a saber qué más.

El hecho es, que esto no viene de leer algún libro específico, esto fue un experimento vivencial que realicé conmigo mismo. Conseguí de forma autodidacta sin necesidad de adorar dioses, ni practicar ninguna religión específica, ser feliz.  Pero ser feliz de VERDAD, como esa gente que sale en las propagandas de la tele… bueno, no como ellos, más bien como ellos parecen serlo. Así me he sentido y así me siento yo, hoy y ahora. Poder conectar con todo lo que me rodea, sentirme en perfecta armonía…” llevar el ritmo!” como dicen en mi pueblo, pero el ritmo interno. (Debo confesarles que nunca he podido bailar salsa, eso es algo que en algún momento conseguiré…😉 )

Ahora bien… ¿Cómo hago yo, que soy tu amigo o conocido, para explicarte algo referente a la forma en que llevé esa evolución o conexión interna, sin parecer un loco “abducido”, fanático, toca-puertas los domingos? Porque seamos francos… Hablar con un fanático es como llevar eternamente dos piñas debajo de cada brazo. Y no quiero serlo, ni parecerlo. El típico : -Hola que tal? puede devenir en quien sabe que cosa , teniendo como interlocutor a un fanático. Y para que eso no suceda, he empezado a escribir una novela, una historia reflexiva, trepidante y cruda, pero a la vez… interesante y apasionada. Llena de misterios y de giros inesperados… Una historia que posiblemente pueda cambiarte la vida, porque escribirla es el resultante de habérmela cambiado a mí.

                 Sé muy bien que no soy un gran escritor, ni siquiera un escritor todavía … pero después de mucho reflexionar, he pensado que : es mejor trabajar como repartidor de pizza y soñar con que eres escritor… que ser por dentro un gran escritor pero pensar que eres solo un repartidor de pizza.   

 

Roberto Walker D.
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Ese! es un emigrante!!

    Sí, es cierto, “ese” es un emigrante… y que significa? Que ha dejado su “casa” en busca de mejorar… Que ha tenido el valor o se ha visto forzado a tomar la decisión de dejar atrás la “comodidad” de vivir arropado con lugares, familia, conocidos y amigos… por la incertidumbre de un mañana.

   Ayer casualmente conocí a una persona que vio el documental que hicimos hace un par de años, Obligados por la Historia (youtube)… Bueno, en realidad no lo vio completo porque se echó a llorar y se derrumbó por dentro antes de que terminara. Lloraba también cuando me contaba parte de lo que había sufrido al estar y sentirse sola. Sonreía forzosamente tratando de aguantar el tipo, mientras sus ojos delataban esa presión en el pecho que suelen sentir las personas que se enfrentan así, sin más, a la vida, construyendo su propio camino. Conozco a much@s, mi familia es una familia nómada circunstancial si se puede llamar así. Todos desperdigados por el planeta, como el diente de león, esa semilla que va volando hasta que toca tierra y empieza a echar raíces…

  Imagen Una de las preguntas que me han hecho muchas veces luego de emigrar a Coruña, España, donde actualmente vivo y que antes no me había planteado es:  de dónde soy?. El hecho de que me pregunten de donde soy viene determinado obviamente a que actúo o hablo de forma diferente a lo que se está acostumbrado. Y en verdad ahora lo agradezco, porque eso me hace recordar y no olvidar mis orígenes… aunque al principio debo reconocer que me chocaba mucho. Me sonaba a una especie de “Apartheid”, una pregunta que llevaba implícita el “de aquí no eres” o “no perteneces a este lugar”. El ser humano suele buscar ese sentido de pertenencia, de grupo, de sentirse arropado. Y cuando conoces a alguien y lo primero que te hace saber es que NO ERES DE AQUÍ, al principio jode un poco. 

   Pero el que hace la pregunta, no suele hacerlo por mal, por el contrario. Está tratando de averiguar de donde eres para buscar algo en común, decirte que un primo o un amigo también es de allá, etc. Lo que sí suele existir, es un desconocimiento de lo que significa la condición de emigrante, para el que no lo haya experimentado en carne propia. Para ellos elaboré esta pequeña lista…

   

   — Todo lo que has construido, visto y sentido en tu vida solo te queda en el recuerdo, pasa a ser aire lo que antes era un apretón de manos, un abrazo o el olor primaveral de un amanecer. 

   — El emigrante debe construir nuevas redes, los que conocías de siempre o que se habían graduado contigo no están o  mejor dicho, están sí… pero en otros países. No tienes contactos. No solamente estás solo físicamente sino que además a quién recurres a la hora de un problema?

   — El que emigra puede haberlo decidido, pero casi siempre la vida le obliga a tomar esa “decisión”. 

   — El que emigra a veces suele dejar trabajos cualificados para empezar de cero, dejar el escritorio y la corbata, para hacer el trabajo que nadie quiere hacer en su país de destino.

    — Tiene que soportar a algunos descerebrados diciendo : vete para tu país!, como si el hecho de “ser” de este país solo le perteneciera a él.

    — Tiene que aprender nuevas costumbres, adaptarse al clima, al idioma, a los horarios, a la comida, etc.

    — El emigrante sabe lo que es llorar de forma recurrente en noches interminables, abatido y desesperanzado… solo por el hecho de haber emigrado.

    — Es tener a la familia lejos, añorarla en la distancia y tratar de construir una nueva.

   Pero también es reafirmarse en uno mismo y seguir adelante. Luchar por los sueños que nos llevaron a salir. Convertirnos en camaleones del trabajo y del idioma. Ser actores y actrices para mimetizarnos con el entorno cuando se requiera. Ampliar nuestra cultura, nuestra visión del mundo, nuestra capacidad de aprender y de pensar… incluso de amar, porque empezamos a querer a un país nuevo. Es evolucionar de golpe…

    Creo que emigrar es lo mejor que uno puede hacer para crecer internamente, pero lo que no le recomendaría a nadie que hiciera.

¿Dónde cojones está nuestra esperanza?

      Ayer en mi facebook coloqué una noticia positiva referente al paro en España, escribí antes de ese post y después de él. Curiosamente aún no ha recibido ni un “me gusta” o “like”. Cosa que si ha sucedido con los otros post. ¿Qué nos está sucediendo?, ¿por qué tantas ganas de no querer ver las cosas positivas?. Es como si un gran monstruo de las galletas viniera a robarnos a casi todos la ilusión, como si lo terrible y lo tétrico fuera nuestra única visión del todo. Consideraciones políticas aparte, cuando algo es bueno lo más lógico es señalarlo, decirlo, leerlo y compartirlo por el bien psíquico de todos.
     

     También lo puse en twitter, pero como si lloviera… Nadie quiere hacerse eco de una mejoría, de un avance, como si la mayoría se sintiera tan a gusto con la crisis, que no quisieran soltarla. Quizás gracias al parapeto de la crisis han conseguido un grado de comodidad mayor, o le cogieron cierto cariño a las noticias deprimentes… Sinceramente no lo sé.
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      Todos los días a donde vaya escucho, escucho y escucho que todo va mal, que estamos hundidos, que ahora es que falta, que esto es un desastre, etc. Todos o casi todos esperando que el gobierno solucione la vida de las personas y esperando siempre lo peor.      

     Yo no sé si es una actitud fanática de quien no apoya a un gobierno específico o es otra cosa, pero por más que no lo apoyen y por más que quieran que todo se vaya al mismísimo infierno vivencial, los deseos como dicen en mi tierra natal no empreñan.

     La cosa está jodida? SÍ!! pero que ganamos con repetirlo como si fuera un mantra?, vamos a sentirnos mejor por ello? No sería más inteligente dejar de preocuparnos y empezar a ocuparnos? y asumir si se quiere, nuestra cuota de culpa en lo que respecta a nuestra crisis personal. Pareciera que no nos importa nada de lo bueno y solo nos enfocamos en criticar y señalar lo malo, como si fuéramos un grupo nefasto de marujas criticonas mezcla purulenta de neonazis y anti sistema. Solo ante la gravedad de una enfermedad o accidente, empezamos a valorar la vida y las cosas maravillosas que suceden a nuestro alrededor…

Sí es cierto, nada es perfecto… pero todo es perfectible.

 

@RobertoWalkerD

En caso de emergencia no fumes, o si?…

         Llevaba un año queriendo dejar de fumar tabaco y no por los silbidos ocasionales de mis bronquios al acostarme, ni por las manchas amarillas que han ido decorando mis dientes. Tampoco por el olor que impregna todo cuanto toca y que suele ser desagradable para el no fumador. Llevaba queriendo dejar de fumar tabaco por el costo que ello representaba, también porque me toca la moral (para ser políticamente correcto), tener que depender de algo, estar enganchado… La adicción me desagrada. Quiero fumar por decisión, no por necesidad. Y eso queridos amigos es algo que me había sido imposible conseguir.

                    Ante esta situación había optado por dejar el vicio de golpe y de forma gradual… Varios intentos y varios fracasos. Luego, gracias a Twitter y a una buena amiga que trabaja en Essenz, compré uno de sus cigarrillos electrónicos para ver si podía sustituir un vicio por otro.

                    El procedimiento fue sencillo, usaba el ecig en sitios confinados y el tabaco en zonas abiertas. ¿Resultado?, ya no tenía esa ansiedad por “salir a fumar”. Para quien no lo sepa “salir a fumar” es ese acto gregario de fumadores confesos, que consiste en darle 10 caladas al cigarrillo de forma apurada y desesperada en los portales de los edificios. Cuando la realidad es que con solo dos caladas ya están realmente satisfechos, pero… que se fuman hasta el filtro por pena de lanzar al suelo o apagar en el cenicero un cigarrillo a medio consumir. Como si el cigarrillo los viera con cara de pena y les dijera sollozando… ¡¡fumadme por favor!! ¡¡fumadme!!. 

                    ImagenLa estupidez en este punto de mi experiencia era completa. Porque ahora tenía aparentemente dos vicios en vez de uno. Eso significaba cargar con cajetilla de tabaco, mechero y el ecig, además de lo de siempre… las llaves de casa, del coche, del trabajo, el móvil, la pda, etc. Y obviamente pagar también por partida doble. Tonto de los que entrenan sería una buena expresión para definirme en ese momento de mi vida. Aunque después de unos días me di cuenta de un detalle especial… Fumaba el tabaco porque “lo necesitaba” y el ecig porque me faltaba el tabaco. Pero no fumaba el ecig porque tuviera adicción a él. Esto, que para muchos podría ser una tontería, me otorgó la solución a todos mis males. Fue la pieza que faltaba del rompecabezas, la piedra filosofal, el santo grial…  Si puedo calmar mi ansiedad de tabaco con el ecig y el ecig en sí, no me produce adicción, esto quiere decir que dejando de comprar tabaco puedo usar solo el ecig y cuando se me pase el mono, que en mi caso fue una especie de orangután de los grandes y con “mu mala leshe”, voy a poder vapear solo cuando lo desee! ¡¡Porque ya no voy a necesitar hacerlo!! ¡¡No voy a necesitar fumar!!!

                    Y así fue… Ahora vapeo simplemente cuando me provoca o “en caso de emergencia”, (cuando en una situación difícil mi cerebro me pide encender un pitillo o una cajetilla entera).

                    La tos de enfermo pulmonar terminal me ha abandonado. Luego de una buena limpieza dental mis dientes agradecidos retoman su color original y lo mantienen. Me ahorro una buena cantidad de dinero al mes. Puedo, si quiero, fumar donde me apetezca. No ensucio con ceniza, ni quemo los asientos del coche. No dejo todo apestando a tabaco y lo mejor de todo, no estoy preso por la adicción y me demostré, que SI podía conseguirlo.

                    Según mi punto de vista, todo es ganancia. Yo lo usé de esta manera. Eso no quiere decir que va a funcionar igual para todos, pero puedo decir muy satisfecho que para mí, fue y es, algo realmente espectacular. ¿Mi recomendación? En caso de emergencia no fumes, ¡vapea!

 @RobetoWalkerD

Drogarme con vino o con Yerba?

           El otro día vi un reportaje en la televisión referente a la marihuana, si no me equivoco era en la sexta. El programa en general en voz de la periodista Gloria Serra, es para el que no lo haya visto nunca, un programa capaz de hacer que una niña de 3 años jugando tranquila e inocentemente en su habitación parezca una reencarnación demoníaca de hitler. Da igual que sea sobre la María que sobre la Juana, o sobre cualquier cosa que hagan. En el programa, siempre será algo terrible, abominable, y pondrán música tétrica de fondo cuando la “periodista” diga aquello de: – y con esa mirada perdida en el abismo de su maldad, la aparente niña, que hace como si se divirtiera con sus juguetes, en realidad y cómo “PODEMOS APRECIAR” hurgue un plan macabro y sanguinario para exterminar a toda la humanidad.

Vale, quizás me he pasado un poco, pero quien haya visto cualquiera de sus programas, sabrá a qué me refiero. En este caso llamó mi atención la criminalización de la Yerba y a quien la cultiva. Que es algo tan absurdo como criminalizar a las hojas de coca que mascan los indios bolivianos para soportar mejor la altitud, el dolor e incluso el hambre.

Según la RAE la droga es entre otras cosas una sustancia o preparado medicamentoso de efecto estimulante, deprimente, narcótico o alucinógeno. En esta definición la pregunta es, ¿qué no cabe?? cafeína por ejemplo? nicotina? alcohol? azúcar?.

Prosiguiendo con la RAE, las divide en dos:

 Blanda. La que no es adictiva o lo es en bajo grado, como las variedades del cáñamo índico.

 Dura. La que es fuertemente adictiva, como la heroína y la cocaína.

La gran mentira que hemos vivido, es haber catalogado a la María, no la virgen, no la galleta, si no la yerba, como una Droga de las “chungas”.

Pues bien, la marihuana, es tan droga como el alcohol o el tabaco, pero es menos adictiva que esas sustancias legales y permitidas socialmente. Es una cuestión de conceptos o de perspectiva la que hace que fumarse un porro sea algo degenerativo y pernicioso, pero beberse tres copas de whisky acompañado de una cajetilla de tabaco sea algo “guay”.

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Tampoco voy a caer en el fanatismo absurdo y delirante de algunos, que ven en la planta una especie de dios curativo, de un “todo lo puede”. Ni pensar tampoco que fumar porros 15 horas al día es un “estilo de vida”. En ese caso eres un yonki adicto a la yerba igual que el que bebe alcohol 15 horas al día es un borracho adicto a la bebida. Ambos enganchados algunos porque quieren y otros porque no dan salido del bucle. Una cosa es beberse algo, fumarse algo en sociedad o… en un momento determinado para huir de lo que vivimos y habitar un universo paralelo como si estuviéramos en una serie de ficción momentánea y otra cosa es vivir todo el tiempo en esa ausencia de realidad. Porque en la mayoría de los casos es cuando los grandes poderes te la meten doblada, tu vida se pierde por tu ausencia, se va al garete y no te enteras… y si te enteras te da la risa, tuiteas tres chorradas, “facebookeas” y a vivir, porque estas volando en un unicornio blanco a través de un arcoíris musical donde todo es maravilloso.

La marihuana ayuda a paliar el dolor de las quimios en pacientes de cáncer, mejora el apetito y eso ayuda a los que padezcan de anorexia por ejemplo, a algunos les ayuda en su parte creativa, etc. Pero también te jode los pulmones al fumarla y hace que tus neuronas muchas veces se vayan de paseo.

Unos de los grandes errores de la historia quizás fue que Jesús convirtió el agua en vino, pero no tuvo la delicadeza de además, querer rularse un petilla, porque si no, otra historia se hubiera escrito y fumado…

    Consumo responsable de todo, nuestro cuerpo es nuestro Templo. Sin él no somos.

 @RobertoWalkerD 

¿Culpables de que?

Desde pequeños cuando hacíamos una trastada, tendíamos a echarle la culpa a alguien, a cualquiera que no fuera uno… Muchas veces el plato roto lo pagaba un hermano mayor o menor, o boby, el perro fiel que ausente de nuestras perversas intenciones incriminatorias venía a nuestro lado con la lengua fuera y sonriente, dispuesto a recibir el castigo que no merecía, pero que nosotros no deseábamos recibir.

Al ir creciendo la mayoría de los seres humanos mantenemos esa tendencia a no asumir responsabilidades negativas y a recibir cualquier cosa que signifique lo contrario. Quizás por aquello de que la culpa acarrea un castigo, y ¿quién quiere ser castigado excepto masoquistas amantes del BDSM? Nadie, o cuando menos, muy pocos.

    1415086-hand-of-the-small-boy-with-a-stone (1)Es la vieja historia del que lanza la piedra y esconde la mano. Ahora bien, si al lanzar la piedra nuestro amigo esquivo mata a un dragón o gigante malvado, ya la cosa, es diferente… porque no solamente el dirá que fue su mano la ejecutora, si no, que todo el pueblo hará lo mismo.

Y así, en nuestra vida cotidiana, al resguardo de un buen sofá y con la vista enternecedora de un televisor de 42 pulgadas, muchos sufridos amantes de las redes sociales no cesan de publicar su indignación porque todos (menos ellos, claro está), son culpables de que no haya trabajo y de que ellos mismos no lo tengan.Y algunos, al calor del hogar materno, colocan en la diana al gobierno, como máximo culpable de sus días improductivos.

Porque amigos sepan ustedes, que el gobierno, ese ser malévolo y corrupto hasta las trancas, secuestra a los aspirantes a trabajar, en sus propias casas, les impide tener ideas, hacer curriculum y hasta les impide entregarlos y buscarse la vida.

Siendo serios y no por mucho tiempo, es justo decir, que el gobierno debe implementar políticas que ayuden a fomentar el empleo. Pero No es el “culpable” de eso, ni de todo cuanto nos sucede. Vivimos en una sociedad muy compleja, con información globalizada, donde nadie desea asumir su cuota de culpa, su cuota de responsabilidad… y si no hay culpa, no hay enmienda… y si no hay enmienda irremisiblemente, todo seguirá igual.

Menos mal que existen esos héroes anónimos, que aunque no consiguen el “trabajo soñado”, trabajan en lo que sea, para sentirse dignos y llevar un poco de alegría a sus casas, (los que aún la conservan). Gente que día a día demuestra de que madera están hechos y cuantos ovarios y cojones poseen.

No son los que se quedan en el sofá los que cambian el mundo a través de 140 caracteres, son los que salen a la calle, a recibir portazos en la cara, hasta que consiguen una respuesta positiva los que levantan el país. Ellos asumen su culpa, saben que si no consiguen trabajo es porque algo están haciendo mal, entonces, prueban una y otra vez, mejoran el curriculum, mejoran su presentación, se curten en el trabajo de buscar trabajo…y son perseverantes hasta que lo consiguen.

O es que acaso cuando a un chaval le gusta una chica, no hace cuanto es posible para conquistarla? No creo yo que diga eso de… – Es que iba a invitarla, pero como llueve y eso, pues mejor no… joder! Ya no me lío con ella por culpa de la lluvia!!!

Claro, es diferente… pero también es igual.

Si lanzáis la piedra no escondáis la mano, quien sabe si por suerte matáis un gigante.